El nuevo compañero
Hace dos semanas hicimos Fanny y yo el “casting” para elegir compañero de piso.
Pusimos un anuncio en internet y respondieron unas 100 personas. Quitando los que escriben por escribir, los que no cumplen los requisitos (chico o chica entre 20 y 35 años) y los que preguntan cosas raras (“puedo mudarme con mis tres coballas?”; “podemos meternos en la habitación mi mujer y yo…?” -y pagar como si fueran uno, se entiende…) quedaron 80 interesantes.
Elegimos un día de visitas y nos preparamos mentalmente porque Fanny, que es un poco exagerada, decía que iba a ser un largo día, que siempre viene muchísima gente a estas cosas y que además es muy aburrido tener que hablar con todos y contar lo mismo todo el rato como si fuera la primera vez.
Asi que dejamos la casa limpísima y nos sentamos a esperar a la avalancha de gente que iba a venir… y que no vino porque al final aparecieron sólo 6…! La verdad es que pusimos un horario bastante malo, pero corría prisa y no encontramos otro momento mejor.
Pero bueno, aún así encontramos compañero. Un chico muy majo de 30 años que es profesor de inglés y que se ha traído una cama gigante que ocupa, sin exagerar, la mitad del cuarto (con palos en las 4 esquinas y unos velos que caen desde arriba…) y un televisor de plasma gigante y home cinema…
Así que nos viene genial para las sesiones de dvd que hacemos de vez en cuando
La verdad es que al principio lo pasamos un poco mal para elegir. Este chico y otra chica nos gustaron en seguida, pero se hicieron esperar porque llegaron los últimos y muy tarde, y hasta entonces nos estuvimos temiendo tener que elegir a uno de entre los otros 4 anteriores que no nos convencían casi nada.
Es gracioso, pero se nota en seguida quién no encajaría en absoluto. Lo que no se nota tan rápido es quién sí. Hubo uno que descartamos mentalmente las dos nada más entrar. Pero cuando llegan y parecen simpáticos, no se sabe si lo son realmente o sólo temporalemte porque quieren encontrar casa a toda costa.
Pero por suerte hasta ahora parece que sí que hemos elegido bien!

El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos.
March 9th, 2010 at 5:05 pm
¡En buena hora! ¡Que tengáis suerte! Os deseo que hayáis acertado.
No me digas que no ha sido una experiencia interesante.
Me encanta recordarte. Un gran abrazo con mis mejores deseos.
March 11th, 2010 at 6:11 pm
¿Algún paripé con el perrito??
March 12th, 2010 at 8:58 am
jajaja! no, más bien paripé del perrito, que estuvo ladrando como loco…
Gracias María
un beso muy grande!