despedida de Benedikt
Esta mañanita se ha ido ya Benedikt, mi compañero de piso.
Así que el otro día quedamos los tres para despedirnos. Es la típica persona a la que sabes que no vas a volver a ver, o como mucho una vez más si vamos a visitarle a Munich en alguna ocasión (a 800 kilómetros de aquí!).
Hace un par de días hizo la mudanza y se quedó con lo justo para el último día (1300 euros de mudanza hasta Munich! mucha pasta no?):
hasta que se quedó vacío del todo:
…y es que, qué feos son los cuartos vacíos!! es curioso, porque parecen un sitio totalmente distinto a cuando están “habitados”.
Me da un poco de penita porque Benedikt en su habitación es algo que llevo viendo desde que llegué, y encontrar esta casa y unos compañeros de piso tan majos fue una de mis primeras alegrías aquí.
Ahora, a buscar otro compañero. A ver nos sale igual de ordenado y limpito!



El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos.