Buscar piso es cansado y desesperante
Pues sí, así es, y todos aquellos que lo hayan sufrido pueden aquí corroborarlo. Y si a eso le añadimos que hay que hacerlo en alemán…pues ya os podéis imaginar.
Nosotros fuimos el viernes a preguntar por las residencias de estudiantes una vez más, y una vez más dijeron que no había nada. Hay largas listas de espera. Normal, son un chollo.
Así que decidimos seguir buscando pisos por internet…pero para eso había que encontrar un sitio donde poder conectarse. Ambos llevábamos portátil, pero no conseguimos encontrar un sitio con Wifi fácilmente. En el conservatorio, no hay; en la universidad, parece que tampoco; y en el Starbucks es pagando.
Al final encontramos un café donde sí pudimos, al que ahora por cierto nos hemos hecho asiduos. Repasamos todas las páginas que anuncian pisos en Hamburgo , y conseguimos encontrar alguna cosa interesante. Así que nos dispusimos a llamar a las casas. Pero claro, no tenemos teléfono, con lo cómodo que es recurrir al fijo en cuanto lo necesitas cuando estás en casa. Tampoco tenemos móvil alemán, todavía no lo hemos comprado. Pues a una cabina. Pero hay que ver cómo se ha reducido el número de cabinas de teléfono en las calles desde que existen los móviles. ¡Qué difícil era encontrar una! La verdad es que no sabría decir si en Madrid hay muchas o pocas cabinas porque hace mucho que no necesito una, pero las de Hamburgo, ahora una vez encontradas, ahora me las sé todas.
Siguiente problema: el idioma. Tú te preparas una frase en alemán, para empezar bien la conversación y entonces claro, se creen que sabes, y te hablan ellos también en alemán. Pero resulta que no les entiendes, y en general les pides que te lo repitan, y sí señor, te lo repiten, pero a la misma velocidad. Si entonces decides pedirles que te hablen en inglés, suele ocurrir, por experiencia propia, que en lugar de eso te siguen hablando en alemán pero más despacito. En el extremo caso en que no les entiendes ya nada de nada, y teniendo en cuenta que el interlocutor estará a estas alturas ya harto de ti, y que por tanto tienes pocas posibilidades de que te dé el piso, puedes recurrir al “cuelgue”. Tal cual. Les cuelgas aunque ellos sigan hablando. Total, nunca llegaréis a un acuerdo…
De manera que la situación de búsqueda llega en determinados momentos a ser “algo” estresante. Te ves tú sólo, en otro país, sin casa y sin muchas posibilidades de encontrarlo…pero oye, hay que tener esperanza, no conozco a nadie que se haya tenido que volver por no encontrar nada…

El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos.
October 1st, 2008 at 8:02 pm
Querida Carol: no te contesté en el messeger porque no tenía el altavoz puesto y no te oí.
Pero ahora termino de leer tu blog y me ha encantado el relato de los días anteriores.
Hoy ya lo puedes contar con alegría puesto que estás en tu nueva casa, me alegro infinitamente.
¡Enhorabuena! Ya has dado un paso importante y los que sigan serán mejores y más fáciles, poco a poco.
Un abrazo grandote
October 8th, 2008 at 9:23 pm
Jajajaja!!!! Me siento totalmente identificada con las conversaciones para encontrar piso. Sobre todo lo de que te preparas una frase para empezar la conversación y ellos te sueltan la parrafada y no te enteras de nada. ¿pero es que no se darán cuenta de que a un extranjero hay que hablarle despacio y vocalizando? Por suerte ya tienes piso. Muchos besitos!!!!