¡Ya llevo un mes en Hamburgo!
25 de Octubre, hace justo un mes que llegué.
Ha sido, en conjunto, realmente un gran mes. Por varios motivos; a veces sólo pequeñas cositas, detalles incluso…pero que hacían que los días resultaran bonitos.
El conservatorio por ejemplo es una de esas razones. Los días allí pasan entre las clases y estudiar, pero me gusta esa “rutina”, que consiste en esperar turno para conseguir un aula donde estudiar mientras hablas con la gente que espera también, ir a clase y comprobar que la enseñanza alemana no es, en general, como en España… y visitar de vez en cuando el lago que tanto nos gusta:
(Foto, una vez más, del Alster. Os lo vais a aprender de memoria)
Del conservatorio también destaca el grupo de españoles, conocido como “la mafia española”, con el que todavía no me ha dado demasiado tiempo a quedar, pero que son un grupo muy majo de chicos y chicas más o menos de mi edad, distintos instrumentos, y distintas partes de España y Sudamérica.
Y también está Velasco, por supuesto, mención a parte, que también cumple un mes aquí porque vinimos juntos, y que es un encanto y nos lo pasamos muy bien.
Y cómo no hablar de Ralf, mi profesor de piano (al que por supuesto no puedo llamar Ralf, sino “Herr Nattkemper”!). Una persona super agradable con la que estoy aprendiendo un montón de cosas que estaba deseando aprender.
Pero hay más cosas que hacen que esté contenta aquí. Fanny y Benedikt, mis compañeros de piso, han contribuido en gran medida a ello. Y es que los dos son un sol.
Simpáticos, divertidos, educados, detallistas… Benedikt tiene siempre chocolate y cosas ricas para nosotras, y Fanny a veces cocina para las dos, porque le encanta. Esta semana me quedo sola en casa unos días (acompañada de Kasimir), y Fanny llama de vez en cuando para ver qué tal todo, y Benedikt me ha dejado por sorpresa las llaves de su bici por si la quiero usar mientras él no esté, y un cartelito recordándome que el domingo hay que cambiar la hora…jejeje. Esos son los pequeños detalles a los que me refierería.
Ah, y durante estos días también me encargo del perrito, Kasimir, y le saco a pasear. ¡Es un perro graciosísimo!
A todo esto hay que añadir los paseítos por la ciudad, que tiene mucho encanto vista bajo esos días de color grisáceo, que es algo suyo propio, y que no sería la misma ciudad si saliera siempre el sol, y el cielo estuviera siempre azul.
Por otro lado, existen otras pequeñas motivaciones que me permiten estar aquí feliz, como pensar que viene Pablo en menos de dos semanas, y mi hermana y Nacho en menos de tres (¡¡qué ganas tengo!!), y que a los demás, los veo en el messenger, facebook y sucedáneos, y en persona en un mes y medio cuando vuelva por Navidad. Porque, aunque esté aquí tan contenta ¡os echo mucho de menos! (aprovecho para mandarle un besito a mi mami, jajaja)
Y hasta aquí mi relato de lo que ha sido este mes, que como ya digo, ha sido estupendo



El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos.
October 27th, 2008 at 5:19 pm
¡Qué bien!
¡Sigue así!
Yo ya tengo muchísimas ganas de ir a verte y volver a Hamburgo…
Ya queda poco…
October 28th, 2008 at 10:38 pm
…¿y cómo llevas lo de sacar a pasear al perrito?